Interstellar: el viaje más grande de Nolan

David Azar: @DavidAzar93

“We used to look up at the sky and wonder at our place in the stars, now we just look down and worry about our place in the dirt.”

Interstellar 5

Christopher Nolan no necesitó de la célebre trilogía de Batman para posicionarse como una de las grandes promesas de Hollywood, y aun así sacudió a las audiencias cuando Christian Bale vistió la armadura del caballero de la noche. Después del boom que hizo el Joker de Heath Ledger, Nolan regresó a las salas con Inception (2010), que con su trama tan compleja y acción inigualable terminó seduciendo a todo el mundo y haciendo el nombre de su realizador uno de los más grandes en el cine comercial contemporáneo.

Ahora Nolan está de vuelta con un proyecto de lo más ambicioso: Interstellar (2014). Catalogado desde antes de su estreno como una obra maestra de la ciencia ficción, Interstellar sigue la aventura de una misión espacial liderada por Cooper (Matthew McConaughey), un astronauta que deja a su familia atrás sin la noción de cuando regresará, y con la finalidad de salvar a un planeta Tierra desgastado de recursos para vivir. Puede parecer una historia muy convencional e incluso reciclada dentro de las formulas hollywoodienses, pero Interstellar es más que una mera experiencia audiovisual con tintes aventureros y momentos de tensión espacial; Interstellar es una gran gama de conocimientos astrofísicos bien plantados en un metraje de tres horas. Nolan utiliza las Leyes fundamentales de la Física para construir las bases de la historia; uno tiene que estar muy familiarizado con los conceptos de la relatividad y gravedad para gozar al máximo esta película. Terminé comparando Interstellar con Inception por muchísimas razones: de entrada, ambas están realizadas por el mismo director; ambas manejan el concepto de la relatividad del tiempo; ambas se centran en más de una dimensión; y, como resultado de todas las anteriores, ambas son películas que demandan más de una vista porque, o sigues la historia que se plantea, o sigues la concordancia de los fundamentos Físicos dentro de la historia. Si intentas seguir uno, omites el otro; si intentas seguir ambos al mismo tiempo, lo más seguro es que te pierdas y no te lleves nada más que frustración. Después de analizar este detalle de Inception e Interstellar, he llegado a la conclusión que el cine comercial, con sus infinitos efectos especiales, puede bien mezclarse con conceptos que demandan más chamba para el cerebro, como Leyes de Astrofísica, sin que el espectador termine diciendo: “qué flojera”.

La historia es muy buena y sigue una línea narrativa excepcional (el manejo de más de una dimensión ayuda mucho). Sin embargo, un pequeño desliz en el guión de Nolan, co-escrito por su hermano Jonathan, es la ligera explotación de sentimentalismo en algunos de los diálogos y en la película en general. La banda sonora de Hans Zimmer, compositor clave de Nolan, enaltece los momentos de tensión del filme mezclándose con la magia visual de Nolan, pero también, esta vez, forma parte de la acentuación de este sentimentalismo cheesy en muchas ocasiones. Muchos usaron el término “muy americanizada” al salir de la sala, y puedo entender porqué: tenemos al protagonista, Cooper, personalizado como el típico granjero americano, con una casa, camioneta y tipo de vida completamente americanos, sólo que esta vez con un enfoque futurista. Además, no recuerdo que se haga mención de ninguna otra nación que intente salvar el mundo o apoyar a los estadounidenses con lo mismo, aunque, curiosamente, tampoco recuerdo que se mencione nunca que la historia se centra en Estados Unidos. Cooper es el capitán, el líder, el galán y el “todo-lo-puedo” de la historia; puntos para los americanos. Podemos comparar esto con la última gran pieza de ciencia ficción de Hollywood: Gravity (2013), de Alfonso Cuarón. En Gravity, el personaje reflejo de Cooper, es decir, Matt Kowalski (George Clooney), también es un héroe americano, pero de una manera diferente: Kowalski se sacrifica para que la Dra. Ryan Stone (Sandra Bullock) pueda sobrevivir. De esta manera, el enaltecimiento de los americanos es menos que en Interstellar. Muchos pensarían que es obvio, desde que Cuarón es mexicano e Interstellar es una película meramente americana, pero recordemos que Nolan es británico.

Interstellar 1

No todo el sentimentalismo de Interstellar está explotado; Nolan también sabe como hacer nudos en la garganta sin caer en lo ridículo. Hay dos escenas en lo particular que llamaron mucho mi atención. La primera es cuando Amelia Brand (Anne Hathaway) explica su teoría del amor como la fuerza más grande del universo cuando descubren su posición subjetiva en una toma de decisiones en la misión; el personaje de Amelia nos brinda una teoría que, aunque no todos estemos de acuerdo, resulta muy personal, fortaleciendo la escena. Nolan se fue por lo más efectivo para inyectarnos sentimentalismo: un plano fijo sobre una Anne Hathaway muy inspirada en su interpretación. La otra escena es resultado de una semilla que Nolan plantó en los comienzos de la cinta: Cooper recibe el primer mensaje en video de su hija Murph (Jessica Chastain). Murph no sólo es adulta (hermoso manejo de la relatividad), sino que celebra su cumpleaños número 34; el significado de este numero es muy emotivo y las lágrimas de Cooper, mientras se transmite el mensaje, engrandece el sentimentalismo sin que nos saque del momento. El corte drástico de la banda sonora de Zimmer ligada al corte drástico de la transmisión del video es un elemento sonoro magistral, un golpe que nos devuelve a la realidad y le advierte a Cooper que hay cosas más importantes como salvar la Tierra.

Cuando un acontecimiento es tan ridículo, o fuera de esquema, te saca de la película; esto es uno de los peores errores que puedes hacer como director. Para mí, la sorpresiva aparición de Matt Damon fue una completa sacudida fuera de la historia. Me recuerdo muy metido en la trama en ese momento, casi sin parpadear, bebiendo un refresco que ya no había en el vasito, cuando de repente descubro que Edmunds está siendo interpretado por una de las caras más vistas de Hollywood. No pude evitar pensar en Matt Damon como celebridad y vi su filmografía pasar por mi cabeza cual persona que mira su vida al momento de morir. Me arrebató totalmente de la historia. No me mal interpreten, soy muy simpatizante de Damon y sus muchas grandes actuaciones, pero en lo personal, hubiera elegido a otro actor para interpretar ese papel, o hubiera advertido a la audiencia que Matt Damon está en la película.

Entre averías y elogios, Interstellar viene con gran fuerza para aterrizar en nuestras cabezas. Nolan no hizo la usual aventura espacial, mas bien hizo una película de ciencia ficción con una visión humanística muy profunda, también compleja, como lo hicieron en sus tiempos Kubrick con 2001: A Space Odyssey (1968) y Tarkovsky con Solaris (1972).

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