Hidden Figures: la lucha por descubrir el talento

Jorge Durán: @JEDZ1138

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Tan sólo un par de meses atrás recordábamos la herencia cultural y la indeleble presencia histórica del astronauta John Glenn, quien en 1962 se convirtió en el primer norteamericano en orbitar la Tierra. Su fallecimiento el 8 de diciembre de 2016 reconoció un legado y al mismo tiempo fue el recordatorio de una época llena de aspiraciones, incertidumbre y adversidades. Hidden Figures (2016) retrata una era en busca de hazañas como la realizada por Glenn y la misma NASA, reflejando al mismo tiempo no sólo una revolución tecnológica pero también social. Con el climax de la “Carrera Espacial” entre Estados Unidos y Rusia como fondo, el núcleo de esta historia son tres poderosas mujeres que dejaron su huella en la historia dentro y fuera de este planeta.

Hidden Figures es dirigida por Theodore Melfi y está escrita por el mismo Melfi y Allison Schroeder, basándose en el libro de Margot Lee Shetterly. Esta historia real se enfoca en el primer grupo de mujeres matemáticas, afro-americanas y teje de manera muy equilibrada las vidas y las carreras de Katherine Goble Johnson (Taraji P. Henson), Dorothy Vaughan (Octavia Spencer) y Mary Jackson (Janelle Monáe). Melfi logra contar una historia que pocos conocemos de una forma muy segura y satisfactoria, sin pretensiones, que es exactamente la clase de narrativa que esta excepcional historia requiere, acercando a la audiencia la lucha social y profesional de este talentoso trío.

Esta es una historia que merece ser vista por el mayor número de personas posible. Las generaciones jóvenes, específicamente, necesitan conocer este fragmento de la historia moderna y más aún en una era como en la que vivimos. Hidden Figures es una cinta que inspira y que va mas allá de las salas de cine ya que es un testimonio real de los resultados de la perseverancia y un registro de la defensa de los derechos civiles. Melfi nos muestra que las barreras y las divisiones en las instalaciones de la NASA no son muy diferentes de las batallas sociales en las calles de Virginia, además de presentarnos un retrato de mujeres fuertes, inteligentes y decididas en generar un cambio en sus respectivos campos.

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Taraji P. Henson realiza un sólido y memorable trabajo acercándonos a la vida de Katherine Goble Johnson y su invaluable aportación en el ‘Proyecto Mercury’. Johnson desarrolló los cálculos que ayudarían a trazar la trayectoria que impulsaría la misión de John Glenn y que re-escribiría los libros de historia. Lo que Theodore Melfi logra, de manera muy dinámica, es integrar los desafíos de Dorothy Vaughan y Mary Jackson creando una cinta que presenta diferentes perspectivas que convergen de manera muy coherente. Vaughan lucha por ser reconocida como la primer supervisora afroamericana en la sección de las ‘Computadoras del Área Oeste’, además de enfrentarse a la inminente llegada de la nueva maquinaria IBM que reemplazará el trabajo humano en cualquier momento. Por otro lado, Mary Jackson llevará su deseo de crecer y convertirse en la primer ingeniero afroamericana en la historia de la NASA hasta la corte. Estas “figuras ocultas” merecen descubrirse.

Hidden Figures no sólo tiene el prestigio de encontrarse nominada este año a los premios de la Academia en las categorías de Mejor Película, Mejor Guión Adaptado y Mejor Actriz de Reparto (Octavia Spencer); la pelí una también es un documento que nos demuestra las consecuencias de la segregación racial y el impacto no solo en los individuos, pero en el progreso humano. El daño de vivir divididos por el prejuicio es sinónimo de retroceso y es algo que necesitamos entender ahora más que nunca si deseamos crecer como sociedad.

Mustang; la poesía de un crecimiento enjaulado

David Azar: @DavidAzar93

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A pesar de la opinión pública y profesional acerca de la falta de expectativa en los nominados al Óscar este año (a excepción del ruido que han creado cintas como The Revenant y Mad Max: Fury Road), hay una categoría que luce muy bien y, curiosamente, se luce por medio de su noción internacional: los filmes nominados a Mejor Película Extranjera.

Sin embargo, se trata de una categoría cantadísima; se apuesta a lo seguro que la representante de Hungría Son of Saul (László Nemes, 2015) será la ganadora de la estatuilla dorada. Nemes triunfó en Cannes con este poderoso debut acerca del Holocausto, un tema que ha sido fetiche de la Academia, llevándose el premio del jurado. De igual manera, el resto de las nominadas fueron muy bien recibidas en distintos festivales alrededor del mundo, destacando en especial dos filmes: la colombiana El abrazo de la serpiente (Ciro Guerra, 2015) y la película a analizar en este texto, Mustang (Deniz Gamze Ergüven, 2015). Las dos películas restantes en obtener la nominación son Theeb (Naji Abu Nowar, 2014) de Jordania y A War (Tobias Lindholm, 2015) de Dinamarca. Al igual que con Son of Saul, Mustang es un debut de dirección y tuvo su estreno en el marco del Festival de Cannes el año pasado, en la sección Quinzaine des Réalisateurs.

La película es una coproducción entre Turquía, Francia y Alemania, y cuenta la historia de cinco hermanas huérfanas que viven con su abuela y su tío en la Turquía rural, victimas de la cultura conservadora que ha prevalecido en la región generación tras generación. En un primer plano, podríamos decir que se trata de un melodrama juvenil el cual tiene como motor central la rebeldía y oposición a la ideología anticuada de la sociedad, pero Mustang toca fibras más sensibles por medio de temas aún más universales como la frustración y estrés de un infante y el aprendizaje de conductas en el núcleo familiar. Es de esta manera que podemos hablar de Lale, la hermana menor de las cinco niñas (interpretada por la genial Günes Sensoy), como el personaje central de la obra, el punto de vista predominante. Al ser la más chica de las hermanas, Lale observa muy de cerca el significado de crecimiento dentro de la cultura a la que pertenece: el casamiento obligado de cada una de sus hermanas, el contexto machista de su sociedad y la doctrina conservadora que su abuela predica, entre otras cosas más. Sus hermanas mayores son también personajes individualmente construidos, con sus propias motivaciones y conflictos, y no sirven tan solo como un molde para comprender y definir al personaje de Lale, pero es cierto que gracias a sus experiencias Lale comprende la vida y enfrenta sus dilemas.

Por supuesto que presenciamos una película que trata distintos matices de la sororidad, pero si fijamos más la reflexión tenemos una historia acerca de cómo influyen las figuras autoritarias, y las no tan autoritarias pero sí cercanas, en la vida de una persona sin que los demás se den menor cuenta. Es así como por una parte tenemos el lado fuerte de Lale al ser la primera de las cinco hermanas en aprender a conducir para escapar de su realidad y soñar con irse a Estambul, y por el otro su lado frágil cuando sus hermanas abandonan el hogar, una tras una, al casarse.

Yo le brindo una ovación de pie a la realizadora Deniz Gamze Ergüven, turca de nacimiento y francesa de profesión, quien además de hacer un excelente debut dirigió la película estando embarazada, situación que no es muy fácil teniendo en cuenta la condición humana que se necesita para vivir un rodaje. Cabe mencionar que la historia es una vivencia personal de la directora. De la misma manera, les invito a ver esta película tan humana que doy por hecho que amarán apenas aparezcan en pantalla los créditos finales.