Robinson Crusoe en Marte; enfrentando la soledad desde la Ciencia Ficción

David Azar: @DavidAzar93

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Póster francés de Robinson Crusoe on Mars

Cuando Andy Weir publicó The Martian en 2011, muchos comentarios que alababan la novela fueron en parte relacionados con la veracidad científica con que el protagonista Mark Watney, un astronauta especializado en botánica varado en Marte, se las ingenia para sobrevivir durante 560 soles marcianos (577 días terrestres aproximadamente) completamente sólo. Para la adaptación cinematográfica que Ridley Scott realizó cuatro años después, James L. Green, director de la División de Ciencias Planetarias, y Dave Lavery, ejecutivo del Programa de Exploración del Sistema Solar, asistieron al equipo de producción en representación de la NASA impartiendo información especializada, fotografías de equipos espaciales, consultoría, entre otras cosas. Según la revista Newsweek, The Martian (2015) es la película con la que más ha colaboración la agencia encargada de administrar y explorar el espacio exterior.

El planeta rojo ha sido objeto de fascinación y estudio. Desde los astrónomos del antiguo Egipto hace 3500 años, hasta el primer objeto creado por el hombre (el Mars 2 de la Union Soviética) en impactar la superficie marciana en 1971. La humanidad ha demostrado su determinación en revelar los misterios que se esconden en nuestro vecino rojo. Actualmente, Marte cuenta con dos robots rover y seis satélites artificiales en órbita explorando sus rincones. Gracias a estos avances tecnológicos, hoy contamos con una extensa cantidad de información acerca de la geología, hidrología y rotación de este planeta, y The Martian cumple su misión de ilustrar de manera realista estas evidencias científicas.

Estos datos no siempre han estado a nuestra disposición, pero la imaginación sí. Antes de la certeza científica, existían especulaciones de todo tipo en cuanto a la naturaleza del planeta vecino. La existencia de vida inteligente y la posible colonización de Marte son dos ideas que han sido el motor de una gigantesca lista de relatos fantásticos que forman parte del imaginario colectivo desde el siglo XVII. El polímata y académico alemán Athanasius Kircher (1602–1680) y el teólogo sueco Emanuel Swedenborg (1688-1772) son dos de los primeros curiosos en plantear el concepto del contacto con Marte. Yéndonos a un contexto más moderno, la idea de civilizaciones en el planeta rojo fue un tema recurrente en la literatura de ciencia ficción de la década de los 50s: Crónicas marcianas (1950) de Ray Bradbury, Las arenas de Marte (1951) de Arthur C. Clarke y Ranger del espacio (1952) de Isaac Asimov ilustran diferentes acercamientos con la vida alienígena en este planeta.

En 1965, la nave espacial norteamericana Mariner 4 realizó el primer sobrevuelo planetario con éxito en Marte, trayendo consigo fotografías de la superficie marciana. Este evento fue un parteaguas en la percepción general del planeta rojo, pues por fin existían referencias verídicas de éste. A partir de ese momento, la ficción se adaptaría a la realidad ahora descubierta. Sin embargo, un año antes de que esto sucediera, una pequeña película independiente de ciencia ficción producida por Aubrey Schenck le atinaría a muchas de sus hipótesis marcianas, usando como esqueleto narrativo un gran clásico de la literatura inglesa: Robinson Crusoe on Mars (1964) de Byron Haskin.

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Este pastiche sci-fi de la novela de Daniel Defoe publicada en 1719 sigue al comandante Christopher “Kit” Draper (interpretado por Paul Mantee) en su intento por sobrevivir y regresar a la Tierra después de que la amenaza de impacto de un meteorito con su nave espacial lo hiciera descender a la superficie de Marte en un aterrizaje forzado. Gracias a su entrenamiento de astronauta, Kit encuentra soluciones para cubrir sus necesidades básicas: oxígeno, agua, comida y techo. ¿Les suena familiar? Acompañado de una changuita llamada Mona, Kit deberá encontrar una manera de regresar a casa. Durante su misión, descubrirá que él y Mona no están solos en el planeta rojo; en su camino, Kit rescata a un esclavo intergaláctico de apariencia humana (interpretado por Victor Lundin) y lo bautiza como “Friday”, en honor al personaje de Robinson Crusoe.

Antes de incursionar en la dirección, Haskin se había desenvuelto en otras áreas de la industria cinematográfica por veinticinco años: como director de fotografía en la década de los 20s y artista de efectos especiales a lo largo de los 30s y mitad de los 40s. Fue en este último campo en que destacó con gran singularidad; como artista de efectos especiales, Haskin estuvo nominado al Oscar en tres ocasiones y llegó a ser el jefe de dicho departamento en la Warner Bros. Además de su impresionante trayectoria, Haskin ya había trabajado con los géneros de aventura y ciencia ficción desde la silla de director: la versión Live action de Disney de Treasure Island (1950), basada en la novela de Robert Louis Stevenson, y la primera adaptación cinematográfica del clásico de H.G. Wells The War of the Worlds (1953). Con este currículo de respaldo, Byron Haskin perfilaba como el candidato perfecto para llevar a la pantalla Robinson Crusoe on Mars después de que el guionista Ib Melchior lo abandonase por una agenda conflictuada con otros proyectos. Con Haskin abordo de la película, John Higgins fue contratado para reescribir algunas escenas, cambiando significativamente la historia inicial; en la versión de Melchior, Kit se enfrentaría a criaturas monstruosas, pero también se toparía con otras benignas, mientras que Higgins prefirió enfocarse en la supervivencia de Kit dentro de un Marte inmenso y solitario.

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Kit Draper (Paul Mantee) y Friday (Victor Lundin)

De entre todas las películas de ciencia ficción ambientadas en Marte, o con alguna raza marciana amenazando a la humanidad como premisa, Robinson Crusoe on Mars destaca por la naturalidad de su conflicto principal y la manera en que éste engancha al público: el instinto de supervivencia de un astronauta en el inexplorado planeta rojo. Al igual que el Robinson Crusoe original, Kit se enfrentará con un problema más agudo y filosófico una vez que haya cubierto sus necesidades para subsistir: la soledad. Uno pensaría que los problemas primordiales como la falta de oxígeno o escasez de alimentos constituirían el reto más grande para nuestro protagonista humano, pero el aislamiento es el concepto que Haskin desarrolla para construir el drama que mueve la historia y motiva al astronauta a encontrar una salida de aquel mundo. La presencia de Friday revitalizará las esperanzas de Kit, pero al mismo tiempo incrementará la urgencia de escapar del planeta; los opresores que lo esclavizaron, materializados en naves alienígenas que rastrean a sus presas y disparan rayos láser, no descansarán hasta capturar al ahora prófugo.

Los gadgets, elemento sustancial y característico del género, se limitan a dispositivos prácticos y realistas -mas no anticuados- que auxiliarán a Kit para mantenerse con vida (a excepción de las naves espaciales que someten a los esclavos intergalácticos, diseñadas por Al Nozaki). Resalta en lo particular la cámara en forma de pistola con que Kit filma desde muy lejos al grupo de esclavos del que Friday logra escapar unos segundos más tarde. A finales de esa misma década, este gadget se materializaría en las unidades Portapack de Sony que se montan en la espalda para, según Michael Lennick, “camarógrafos de noticieros y cineastas novatos”.

Posiblemente, el logro más grande de la película es la manera en que Haskin y su equipo de producción acertaron en la representación del planeta vecino tan sólo un año antes de que el Mariner 4 nos lo describiera con certeza. Previo a este evento, la idea que teníamos de Marte estaba basada en las observaciones telescópicas de astrónomos del siglo XIX como Percival Lowell y Giovanni Schiaparelli. Se creía que el imperante color rojizo de la superficie marciana, símbolo ilustre del planeta, se debía a la vegetación del lugar, entre otras ideas disparatadas. Sin tener un marco de referencia verídico, Robinson Crusoe on Mars retrató a Marte como un plantea con una geología diversa: por un lado, vemos los famosos “canales” de Schiaparelli que forman parte del escenario desértico y rocoso, mientras que los polos están conformados por casquetes de nieve. Ambas suposiciones serían corroboradas con las fotografías del Mariner 4.

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Haskin encontró sus locaciones predilectas en el desierto de Death Valley, en el Estado de California. A diferencia de los Westerns que se habían rodado en las planicies de esta zona, Haskin aprovechó las crestas pedregosas para dar vida a la topografía marciana. Para deshacerse del cielo azul que adorna el cañón californiano, Haskin empleó la técnica fotográfica del Matte para yuxtaponer las colinas con cielos de colores rojizos y anaranjados, dándole vida a un Marte no muy alejado de la realidad.

Finalmente, la música original de la película estuvo a cargo del veterano compositor Nathan Van Cleave, la cual es descrita por el sitio web de Mondo de la siguiente manera:

Los temas de Van Cleave son simultáneamente proféticos y triunfantes. Tan sólo unos cuantos años antes de que Planet of the Apes (1968) llevara la ciencia ficción a sus limites distópicos, la banda sonora de Robinson Crusoe on Mars es una pura cápsula patriótica del tiempo; sonidos de un futuro-retro de cuando el cine de ciencia ficción todavía se producía con verdadera sinceridad optimista

Esta extrapolación de un clásico literario al planeta rojo es un logro de la imaginación y la suposición científica. Hoy en día, Robinson Crusoe on Mars continua reclutando aficionados de la ciencia ficción gracias a la misma razón por la que ésta se nutre: la especulación de un futuro incierto. Se dice que para la década de 2030s el hombre llegará a Marte por vez primera, lo que causará una nueva ruptura en el tratamiento del planeta a través de la ciencia ficción. Yo, mientras tanto, seguiré revisitando la aventura de Kit, Mona y Friday, dejando que la fantasía y la acción me transporten a 225 millones de kilómetros de nuestro hogar.

Fuentes:

  • Lennick, M. (2011) Robinson Crusoe on Mars: Life on Mars. The Criterion Collection. Consultado en: https://www.criterion.com/current/posts/613-robinson-crusoe-on-mars-life-on-mars.
  • New Music Release: Robinson Crusoe on Mars. Mondo (2011) Consultado en:https://mondotees.com/blogs/news/115756291-new-music-release-robinson-crusoe-on-mars.
  • Páginas de Wikipedia: Exploration of Mars [https://en.wikipedia.org/wiki/Exploration_of_Mars]; Mars [https://en.wikipedia.org/wiki/Mars#Historical_observations]; The Martian (film) [https://en.wikipedia.org/wiki/The_Martian_(film)].