Top 10 del año: lo mejor de cine y TV en 2016

Se nos fue el 2016 con todo y sus tragedias, pero también con su cine que, como suele pasar todos los años, nos arroja una que otra joyita digna de ser recordada. Desafortunadamente para esta ocasión, nos faltó ver muchísimas de las grandes películas de este año, esas que se han hecho con los premios, aplausos y grandes elogios al rededor del mundo. Entre las que nos hubiera encantado ver y comentar en IV ACTO, están Moonlight (Barry Jenkins), Silence (Martin Scorsese), The Handmaiden (Chan-wook Park), La Tortue rouge (Michaël Dudok de Wit), I, Daniel Blake (Ken Loach), Everybody Wants Some!! (Richard Linklater), The Fits (Anne Rose Holmer),  Certain Women (Kelly Reichardt), Paterson (Jim Jarmusch), O.J.: Made in America (Ezra Edelman), entre muchas otras.

A pesar de que algunos supongan el declive e inminente muerte del séptimo arte frente al auge de la televisión y los diferentes formatos caseros, en IV ACTO nos sentimos muy entusiasmados con muchas de las películas que este año nos ofreció, y esperamos con muchas ansias varias de las producciones que el 2017 aguarda. Sin más por añadir, les compartimos a continuación nuestro Top 10 de 2016.

1. La La Land, Damien Chazelle

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En mi opinión, el tercer largometraje de Damien Chazelle no sólo es la mejor película que se presentó en Morelia, sino que posiblemente sea la mejor de este año. La La Land es una producción musical de grandes proporciones y una carta de amor a Hollywood al mismo tiempo. El cinefotógrafo Linus Sandgren hace magia de las secuencias musicales, la música de Justin Hurwitz homenajea a este género simbólico de la época de oro de Hollywood (sin caer en el cliché) y la trágica y dulce química entre Ryan Gosling y Emma Stone rompe los corazones de los espectadores. Sin embargo, el ingrediente secreto en el éxito de La La Land es el mismo sujeto responsable del proyecto; si Damien Chazelle demostró tener bastante talento como realizador con Whiplash (2014), en esta ocasión demuestra ser un prodigio del séptimo arte. Los últimos 20 minutos son de gran fuerza cinemática; Chazelle nos apuñala de frente y nos desgarra las fibras más sensible de una manera espectacular. Estamos delante de uno de los mejores realizadores de la meca hollywoodense actual.

[Del texto: FICM 2016, de David Azar]

2. Arrival, Denis Villeneuve

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Es por todo lo anterior que una cinta como Arrival (2016) llegó en un momento más relevante que nunca. Denis Villeneuve (Incendies, 2010; Sicario, 2015) ha creado una pieza de ciencia ficción que se separa de las típicas tendencias del género de “invasión extraterrestre” y ofrece una alternativa llena de esperanza. Las bases de Arrival se cimientan en el amor de una madre, trascendiendo el tiempo y el espacio. El discurso de Villeneuve es excepcional, sutil pero directo al mismo tiempo. Y eso es lo magnífico de Arrival; la cinta logra establecer lo que la ciencia ficción sabe expresar mejor que cualquier otro género: enfatizar un comentario social a través de un concepto imaginativo. Un mundo dividido donde la inseguridad reina y la unidad entre naciones es prácticamente imposible es toda una realidad, pero Villeneuve demuestra que la búsqueda por el bien común también es una cualidad inherente en la humanidad. La clave está en la comunicación.

[Del texto: Arrival, de Jorge Durán]

3. The WitchRobert Eggers

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Desde los primeros diez minutos de metraje, Eggers nos deja muy claro hacia dónde va la cosa; The Witch es cruda, visceral y penetrante. Por su parte, la trama se teje inteligentemente y de manera muy sutil, incrementando la tensión y el terror de la atmósfera una vez llegados al tercer acto de la película. El gran trabajo de investigación para la caracterización del lugar y los personajes fue el eje central en el desarrollo The Witch, una de las cintas de terror más refrescantes de lo que lleva el siglo. Eggers no sólo demuestra que el género sigue vivo, sino que lo puso a flor de piel.

4. Manchester by the Sea, Kenneth Lonergan

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Kenneth Lonergan, quien anteriormente había escrito los guiones de Analyze This (1999) y Gangs of New York (2002), trajo una de las mejores películas al festival con Manchester by the Sea. Se trata de un drama acerca del duelo y la soledad, que si bien cumplió con una pizca de un comic relief muy natural en ciertas escenas, se consolida como un gran ejercicio melancólico. Lonergan apoya eficazmente esta fuerza dramática en Casey Affleck, de quien muy probablemente veamos una nominación a Mejor Actor. La música de Lesley Barber complementa la sutil pero poderosa atmósfera melancólica de la película, mientras que el guión, escrito por el mismo Lonergan, se encarga de sacar lo mejor de un Affleck emocionalmente irreparable. Manchester by the Sea es comida para la Academia; tiene todo lo necesario para postularse como una de las preferidas en los Oscar.

[Del texto: FICM 2016, de David Azar]

5. Zootopia, Byron Howard & Rich Moore

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Lo decimos una vez más: hemos de romper el paradigma de la animación como medio exclusivo para niños. Zootopia es el reflejo de varios tropiezos típicos que se entrometen en el progreso de una sociedad cualquiera. Por medio de divertidas ocurrencias, Byron Howard y Rich Moore construyen una urbe haciendo énfasis en los pequeños detalles, deleitándonos con su inmensidad, sus riesgos, peligros y entrañables personajes. Sin lugar a dudas, Zootopia llega como una de las mejores historias proyectadas en la pantalla grande durante este año

6. Toni Erdmann, Maren Ade

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Todos los años en el Festival de Cannes hay una película que enamora a la mayor parte de los críticos al grado de convertirla en el prospecto para llevarse la Palma de oro, pero termina siendo ignorada por completo en las premiaciones. Este año, esa película fue la genial Toni Erdmann de Maren Ade. La cinta sigue la intensa relación padre e hija de Winfried, un hombre mayor y muy solitario que tiene una extraña afición por las bromas, e Ines, una consultora en negocios que no vive más que para su trabajo. Partiendo de una premisa sencilla, Maren Ade nos lleva a un espiral de situaciones bizarras e irritantes y bromas que van demasiado lejos entre estos dos personajes. La realizadora alemana logra contarnos una historia extraordinaria desde el concepto ordinario del amor paternal. La película también es un viaje introspectivo de Ines, quien entre tanto trabajo se ha convertido en una autómata, sin tiempo para dedicar a su familia. Las actuaciones de Peter Simonischek y Sandra Hüller, junto con el excelente guión de Ade, son el motor de esta divertida y original película.

[Del texto: FICM 2016, de David Azar]

7. The Nice Guys, Shane Black

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Un diálogo astuto (escrito por el mismo Black), personajes coloridos, acción inverosímil y una química excepcional entre Gosling y Crowe son el sello distintivo que caracteriza el trabajo de Shane Black. Después de dirigir un mega-bluckbuster de la talla de Iron-Man 3 (2005), es refrescante ver a Black regresar a un concepto comparable con su opera prima Kiss Kiss Bang Bang (2013), al incorporar una pareja disfuncional en una situación fuera de control. Sólo Black es capaz de desarrollar e incorporar un personaje “infantil” en un mundo adulto sin caer en lo precoz. Hemos presenciado un verano con escasas sorpresas y cargado de masivas super-producciones, The Nice Guys se posicionó como una excelente alternativa y una sólida experiencia que merece ser vista en la pantalla grande. Esperemos que así lo hayan hecho.

[Del texto: The Nice Guys, de Jorge Durán]

8. 10 Cloverfield Lane, Dan Trachtenberg

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Si existe una película que brilló y nos brindó grandes satisfacciones en este sombrío 2016 tuvo que ser 10 Cloverfield Lane. No sólo nos otorgó una de las mejores actuaciones del año por parte de John Goodman (apoyado por la talentosa Mary Elizabeth Winstead), también nos presentó uno de los mejores debuts dentro de la industria con Dan Trachtenberg, un total virtuoso que hay que seguir en próximos proyectos. Con un afilado e inteligente guión por parte de Josh Campbell, Matthew Stuecken y Damien Chazelle (quien ha tenido un increíble año con La, La, Land) los giros y la tensión construyen un memorable thriller. La producción fue un total misterio hasta la presentación del primer trailer unas semanas antes del estreno, cortesía de Bad Robot de J.J. Abrams. 10 Cloverfield Lane ha servido para cimentar el universo “Cloverfield” manteniendo una identidad propia que la posiciona como una sólida entrada dentro de lo mejor de 2016.

9. Rogue One: A Star Wars Story, Gareth Edwards

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Al final, Rogue One representa un historia llena de aventura, desarrollando conceptos como “esperanza” y “rebelión” con una vibra que sólo el universo creado por Lucas puede entregar. Si bien el desarrollo de algunos personajes podría interpretarse limitado, las acciones y decisiones que los conducen son interesantes, llenas de matices, que benefician una narrativa mayor y que se enfoca en el sacrifico y en la redención. Rogue One es una pieza que complacerá a aquellos en busca de una nueva historia de Star Wars.

[Del texto: Rogue One]

10. Sing Street, John Carney

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Sing Street nos lleva por el camino de un adolescente descubriendo su identidad por medio de la música. También nos narra una historia de amor entre dos personas, así como al arte y a todo lo que en esencia representa el Rock n Roll. El crecimiento del protagonista está bien definido por los conflictos que el guión determina y también por las diferentes etapas y géneros musicales por las cuales su banda transita. El estilo musical de Conor inicia con un sonido ochentero, haciendo uso de sintetizadores, pero toma rutas diferentes a lo largo del filme de acuerdo a las situaciones sentimentales del personaje. El variado soundtrack cuenta con temas de Duran Duran, The Cure y Motörhead, entre otros, al igual que con ocho canciones originales.

[Del texto: Sing Street, de Jose Hernández]

Para complementar la lista, y tocando nuevamente el tema de la televisión y su imprescindible popularidad en los últimos años, les compartimos también nuestro Top 10 de lo mejor de TV en 2016, seleccionado por nuestro colaborador Jorge Durán:

1. Game of Thrones – Ep. “The Winds of Winter”
2. The People v. O.J. Simpson – Ep. “Marcia, Marcia, Marcia”
3. Westworld – Ep. “The Bicameral Mind”
4. Black Mirror – Ep. “San Junipero”
5. Stranger Things – Ep. “Chapter One: The Vanishing of Will”
6. Veep – Ep. “Kissing Your Sister”
7. Silicon Valley – Ep. “Bachmanity Insanity”
8. The X Files – Ep. “Mulder and Scully Meet the Were-Monster”
9. Arrow/The Flash/Legends of Tomorrow – Ep. “Invasion!” 
10. Last Week Tonight with John Oliver – Ep. “The Wall”

Rogue One: en busca de una nueva esperanza

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Una nueva entrega de Star Wars siempre constituye un evento en el imaginario de la cultura popular de hoy en día, le pese a quien le pese. Ahora, con la recién salida del horno Rogue One: A Star Wars Story (2016), llevamos a cabo una dinámica un poco diferente en la que decidimos escribir un texto grupal. La intención de esta modalidad es contrastar los diferentes puntos de vista y desarrollar el mayor número de elementos que pudiéramos encontrar interesantes en la nueva película de una de las sagas más simbólicas y apreciadas en el séptimo arte. En esta ocasión, participamos tres de los colaboradores de planta de IV ACTO (Jorge, Jose y David) y un colaborador invitado (Willy).

[SPOILER ALERT]

Antes de seguir leyendo, les advertimos que algunas partes del texto incluyen la revelación de ciertos spoilers muy importantes, por lo que sugerimos primero haber visto la película.

Jorge Durán: @JEDZ1138

Rogue One: A Star Wars Story representa el primer proyecto fuera de la saga Skywalker por parte de Lucasfilm. Y aunque podría ser considerada una precuela directa de Episode IV: A New Hope, el enfoque del director Gareth Edwards es algo distinto y nuevo a lo previamente presentado en esta galaxia muy, muy lejana.

Todos conocemos el resultado y las consecuencias de esta historia pero nadie conoce el sacrificio y los detalles que comprenden esta misión. Ese es el reto para Edwards: retratar una historia que todos hemos leído varias ocasiones al inicio de Episode IV: A New Hope pero que pocos conocemos, sin mencionar el forjar un nuevo camino para las próximas cintas ‘spinoff’ del universo Star Wars. El resultado de este nuevo proyecto escrito por Chris Weitz y Tony Gilroy encierra un concepto que eleva a la trilogía original sin explotar la nostalgia. Para todos aquellos preocupados por el difícil camino que aparentemente invadió la post-producción de la cinta, podemos confirmar que el resultado final es coherente y presenta uno de los finales más emocionantes y energéticos, no sólo dentro de la filmografía  Star Wars pero dentro de todo el género. Al final Rogue One representa un historia llena de aventura, desarrollando conceptos como “esperanza” y “rebelión” con una vibra que sólo el universo creado por Lucas puede entregar. Si bien el desarrollo de algunos personajes podría interpretarse limitado, las acciones y decisiones que los conducen son interesantes, llenas de matices, que benefician una narrativa mayor y que se enfoca en el sacrifico y en la redención. Rogue One es una pieza que complacerá a aquellos en busca de una nueva historia de Star Wars.

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Willy Sepúlveda: @WillySepu1

El episodio VII fue un homenaje a la primera trilogía lanzada con miras en el desenlace del VIII y del IX. ¿Sería Disney capaz de contener una historia en 133 minutos sin el fílmico recurso de la incertidumbre? Fuimos escépticos. Ni un mexicano como co-protagonista fue suficiente chispa para desatar nuestra euforia. Pero no faltamos a la cita, que a misa se va hasta cuando la fe languidece. Y entonces encontramos una historia digna de nuestro lejano y pasado cosmos. La plenitud de un equipo en la espiritualidad de Chirrut (Donnie Yen) y la fortaleza de Baze (Jiang Wen), la determinación a largo plazo de Galen Erso (Mads Mikkelsen) a costa de su nombre, la mirada trascendente entre Jyn Erso (Felicity Jones) y Cassian Andor (Diego Luna); hasta la reaparición del Gran Villano porque –Vader-no-necesita-motivos. Esta vez las suturas para hilvanar dos historias no dolieron, nos hicieron vibrar. Y en ese preciso éxtasis, un rebelde preguntó a la Princesa por el contenido de la transmisión que recibieron. Segundos después, habría de comenzar lo que vivimos por primera vez en nuestro universo 40 años atrás, lo que esta película logró recobrarnos de una vez por todas: Una Nueva Esperanza.

Rogue One: A Star Wars Story (Diego Luna) Ph: Film Frame ©Lucasfilm LFL

Jose Hernández: @josechj7

Rogue One es de lo mejor que he visto este año y lo mejor que he visto de Star Wars desde Return of the Jedi (1983). No es un secreto la influencia que tiene la figura del Samurai en la saga de Lucas, sin embargo, no recuerdo otro momento en el que la referencia sea tan clara (hecho que se aprecia en las locaciones y el diseño de personajes). Hubo dos detalles que en lo particular no fueron de mi agrado: el efecto de sonido en el momento en que chocan las dos Imperial Star Destroyers, que se escucha como un destello estelar; quizá fuera de lugar, quizá un guiño a Disney. La segunda fue la secuencia en Jedha: fuera de que esta locación sea un escenario de guerra que hace alusión al Medio Oriente, fue curioso que los rebeldes estuviesen vestidos como el estereotipo de terrorista (e incluso fueron llamados así). Por otro lado, destacan en el filme los conflictos internos de los personajes principales, que si bien no tuvieron un perfil de badass de Poe Dameron echándose un killstreak de 10 naves de la Primera Orden en The Force Awakens (2015), lograron la justa combinación de coraje y perfil bajo que su misión requería, una que será recordada como la digna precuela de A New Hope.

Rogue One: A Star Wars Story (Donnie Yen) Ph: Film Frame ©Lucasfilm LFL

David Azar: @DavidAzar93

Partiendo del primer experimento de ‘spinoff’ de Star Wars, y ubicándose precisamente en medio de la línea narrativa del mismo, el director Gareth Edwards se vio enfrentado a grandes retos desde el momento en que decidió ser el responsable de Rogue One. El más curioso tal vez sea que, potencialmente, todos sabemos cómo termina esta historia (los rebeldes se hacen con los planos de la Estrella de la Muerte), lo que no hace más que exigirle a Edwards la construcción de personajes entrañables y una tensión infalible para compensar esta falta de ‘factor sorpresa’, y vaya que lo logró con una excelsa ejecución. Además de su favorable recepción por el espectador promedio, Rogue One logró tapar los huecos y absurdos que la vieja trilogía -y específicamente la primer entrega de la saga- habían arrojado desde finales de los 70’s, revitalizando la línea narrativa de Star Wars e incluso inyectándole más carácter a los personajes de Darth Vader y Moff Tarkin (quien nos visita del más allá cortesía del impecable trabajo de Industrial Light & Magic en los efectos visuales). La acción, la esperanza, el buen drama y, sobre todo, la nostalgia, hacen de Rogue One una sólida entrega en el universo que Lucas nos regaló hace ya algunos años, y demuestra que Disney ha sabido entender lo que se cuela en las fibras más sensibles de los warsies. Para cerrar, solo quiero destacar la secuencia de Vader al final de la película: un poema del lado oscuro de la fuerza que muchos fans estábamos esperando ¡Gracias, Edwards!

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