La haine: El primer gran reflejo cinematográfico del racismo en la Francia moderna

David Azar: @DavidAzar93

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“La haine attire la haine! (El odio trae odio)”  Hubert (Hubert Koundé)

La discriminación racial y social que surge de los flujos migratorios en Francia es algo que hemos visto representado en el cine en varias ocasiones. Los cineastas franceses Olivier Nakache y Eric Toledano ilustraron estos problemas con humor y ternura a través de un carismático Omar Sy en sus cintas Intouchable (2011) y Samba (2014). Jacques Audiard se llevó la Palma de oro en el Festival de Cannes con Dheepan (2015), un desgarrador relato acerca de un migrante srilanqués en los violentos suburbios parisinos. La cinta Le Havre (2011) del finlandés Aki Karuismäki hizo evidente el esfuerzo que implica llegar a salvo a Francia para un migrante africano. Incluso el realizador austriaco Michael Haneke representó los males que padece la sociedad en un mundo contemporáneo y multicultural con su filme Code inconnu (2000). Pero antes de todos estas películas, estuvo una que irrumpió con fuerza en el público francés por su crítica sincera y atrevida:  La haine (1995).

En su segunda película como director, el francés Mathieu Kassovitz cuenta una historia acerca de resentimiento y racismo en una Francia moderna habitada por jóvenes provenientes de las olas migratorias de distintas partes del mundo. La haine sigue un día en la vida de Vinz, Saïd y Hubert, tres amigos de diferentes etnias en una misma banlieue parisina (barrio popular de vivienda social en Francia). Estos banlieues, habitados en su mayoría por jóvenes de orígenes migratorios, con sitios azotados por las drogas, desempleo y alienación cultural y social, esta última con motivo a su lejanía del centro de la ciudad. La historia se desarrolla justo después de que Abdel Ichaha, joven de origen árabe y amigo de los tres personajes principales, entra en un coma a causa de una brutal paliza por parte de los policías en un disturbio callejero.

Kassovitz encarna tres de las etnias migrantes más representantes del país a través de sus personajes principales y dota a cada uno de una personalidad muy específica: Vinz (Vincent Cassel), un judío asquenazí, odia a la policía y aspira a ser un gángster; Hubert (Hubert Koundé), un africano subsahariano, quiere escapar de la violencia y el descontento de su barrio; y Saïd (Saïd Taghmaoui), un árabe magrebí, que sirve como mediador entre el carácter de sus dos amigos y comic relief de la película. A lo largo de la película, el trío se embarca en una travesía por su barrio (Chanteloup-les-Vignes) y el centro de París.

Entre muchas cosas, La haine se ha convertido en una especie de película de culto para toda una generación en Francia. Una especie de ícono que, más allá de sus dotes cinematográficos (su impactante uso del blanco y negro y una estética Hip-hop), es recordada con mucho estima por su ejercicio de crítica social y por ser la fiel representación de un problema moderno que nadie antes había plasmado en la pantalla grande. Es por esto que consulté a mi amigo francés y doctor en Geografía Yann Marcadet para entender mejor el fenómeno desde una perspectiva local con respecto al filme. Yann, quien cursaba el segundo año de bachillerato cuando La haine se estrenó en 1995, recuerda el impacto que la película causó al exponer un tema polémico y muy recurrente en aquéllos tiempos: las revueltas y disturbios contra la policía en diferentes barrios de toda Francia, efectuadas por minorías étnicas; un problema que empezó a gestarse en la década de los 80s. De acuerdo con Yann, La haine constituyó la primera película en ilustrar el mundo de los jóvenes de los barrios populares franceses, el inicio de lo que sería una corta tendencia en la industria, algo así como los films de banlieues. También fue la primera vez que se reflejó la cultura urbana popular de los jóvenes franceses -como el rap y el breakdance- en una película tan exitosa. Curiosamente, la música de la película estuvo a cargo del dúo de rap francés Assassin, del cual uno de los integrantes, Rockin’ Squat alias Mathias Crochon, es hermano del actor Vincent Cassel.

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A pesar de su excelente recepción del público, La haine no fue bien recibida por todos los sectores de la sociedad. La extrema derecha francesa, más específicamente el partido político Front National, denunció enseguida el carácter “anti-policía” de la película. A tan sólo diez días del estreno, la localidad de Noisy-le-Grand fue sede de más revueltas violentas, provocando la muerte de Belkacem Belhabib, un joven de origen africano africano. La ultra derecha enseguida adjudicó la responsabilidad a Kassovitz por la influencia que La hacine tuvo sobre aquellos que ocasionaron los disturbios. Jean-Marie Le Pen, el entonces líder de Front National y padre de la reciente candidata a la presidencia de Francia Marine Le Pen, hizo pública su desaprobación por la película cuando exclamó “¿Acaso estos vándalos tienen el odio? ¡Métanlos a la cárcel!”. Por otro lado, el presidente Jacques Chirac demostró su apreciación a Kassovitz a través de una carta escrita, mientras que el primer ministro Alain Juppé convocó a distintos funcionarios de gobierno a una función privada del filme, con el objeto de resaltar los problemas que éste refleja.

Después de La haine, Kassovitz ha actuado en gran variedad de proyectos que van desde el fenómeno popular Les fabuleux destin d’Amélie Poulin (Jean-Pierre Jeunet, 2001) hasta el thriller comercial Un ilustre inconnu (Matthieu Delaporte, 2014). En cuanto a la realización, el director se mudó de la crítica social a un cine de carácter más comercial, con cintas como The Crimson Rivers (2000), Gothika (2003) y Babylon A.D. (2008), no con la misma suerte. Sin embargo, su obra maestra parece seguirle la sombra eternamente a su creador. Kassovitz manifestó este sentimiento en agosto de 2004, durante una presentación de la película en Londres:

“He vivido en esa película por los últimos diez años. He hecho tantas cosas desde entonces, pero a nadie le importa. Es mi maldición. También es algo de lo que estoy muy orgulloso”- Mathieu Kassovitz

Pronto veremos a Kassovitz en la nueva película de Michael Haneke Happy End (2017), pronta a estrenarse este mes en el Festival de Cannes.

Referencias:

  • Husley, A. (2015) La Haine 20 years on: what has changed? The Guardian. Consultado en: https://www.theguardian.com/film/2015/may/03/la-haine-film-sequel-20-years-on-france
  • Vincendeau, G. (2012) La haine and after: Arts, Politics, and the Banlieue. The Criterion Collection. Consultado en: https://www.criterion.com/current/posts/642-la-haine-and-after-arts-politics-and-the-banlieue